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Coffee addicts: ¡Hasta en la ducha!

En el post de hoy voy a desmentir que estar guapa sea más fácil cuando tienes mucho dinero para invertir en productos cosméticos. Quiero compartir contigo algunos de mis trucos baratos y “hechos en casa” cuyos resultados te sorprenderán y sin gastarte un dineral.

Como bien sabrás, para que los productos cosméticos penetren mejor y por tanto sean más efectivos, es muy importante que la piel no sólo esté bien limpia sino que esté libre de células muertas. Para eliminar estas células muertas la mejor solución es realizar una exfoliación. Yo me hago una a la semana, mínimo.

Existen en el mercado cientos de miles de productos exfoliantes específicos para cada zona: para el rostro, para el cuerpo, para las durezas, para los pies… Si empezamos a sumar el coste de cada uno de los productos específicos al final nos dejamos un pastón. Pues tengo una buena noticia, si quieres saber más sigue leyendo.

 

¿Qué te parece si te digo que con un producto muy sencillo y barato puedes exfoliar todas las zonas de tu cuerpo a la vez?  Te propongo 2 alternativas: azúcar o café. Desde hace muchos años he estado usando azúcar. En un pequeño bol mezclaba unas cucharadas de azúcar con un poco de aceite de oliva y me aplicaba esa mezcla en el rostro y… ¡a frotar! (con suavidad por supuesto).

Últimamente he sustituido el azúcar por los posos del café, el resultado es básicamente el mismo así que puedes elegir el que mejor te convenga o el que más a mano tengas.  Me voy a centrar en el café para desarrollar los diferentes usos que le puedes dar.

1. Rostro: Cada vez que limpio la cafetera en vez de tirar el café usado a la basura, lo separo en un platito para darle un segundo uso. La piel se queda super suave y luminosa tras unos 30 segundos de exfoliación. Cuando más me gusta hacerlo es por la noche tras la limpieza diaria. Para calmar la piel después de esta pequeña “agresión”, aplico un tónico suave y prescindo de la crema de noche. Durante las horas de descanso la piel segrega su propia grasita y por la mañana la piel se ve rejuvenecida y muy luminosa.

Puedes mezclar los posos con unas gotas de aceite -de oliva, de argán o de rosa de mosqueta- si tienes la piel muy seca para una mayor hidratación. En este caso no hará falta aplicar un tónico después. Retira la mezcla con agua y sécate con una toalla. Los posos de café se irán pero el aceite se queda y éste actuará durante el día o la noche como si fuera tu hidratante.

Si lo haces por la noche es posible que por la mañana veas que la piel ha estado trabajando y ha seguido eliminando toxinas. Lo que hago es lavarme la cara con un poco de jabón y aprovecho para aplicarme un serum con vitamina C ya que la piel está más receptiva y es más eficaz.

2. Cuerpo: Cuando estés en la ducha exfóliate tanto la cara como el cuerpo con los poso de café. No tengas miedo en coger con la mano un puñado de café y extenderlo por los brazos, escote, espalda y piernas. Con  ese suave masaje además de eliminar las células muertas estarás estimulando la circulación sanguínea. Mi momento favorito para hacer esto es por las mañanas ya que siento que el masaje me estimula y me despierta.

Después de la aclararte bien, la piel del cuerpo te va a agradecer que la hidrates con tu crema habitual. Yo suelo hacer esto los fines de semana porque tengo más tiempo para dedicarme a mi y puedo esperar a que la crema se absorba bien.

Ventajas e inconvenientes: La ventaja de usar azúcar o café es que te puedes ahorrar llevar más botes innecesarios en la maleta cuando salgas de viaje ¡Siempre puedes hacerte con un sobre de azúcar en cualquier bar! El inconveniente es que la ducha se suele quedar hecha un desastre con los posos de café, pero vamos, nada que no se solucione con facilidad pasando un manguerazo.

Espero que te sirvan mis truquitos de belleza, que los pruebes y que me comentes qué te parecen. Si tienes algún comentario o quieres compartir conmigo algún truco nuevo por favor ¡hazlo!

Ya lo has visto ¡No hay excusas para cuidarse!

Elena.